Es un cóctel que combina
delgadez y envergadura
aunando su contundencia
con su versátil cintura.

Le permite ser flexible
en rápida transición
y situarse ágilmente
en la franca posición

en que hace valer la parte
corpulenta de su físico
para demoler de un golpe
el balón voleibolístico

que caerá sin opción
de que nadie le dé alcance
aportándole a su equipo
un punto con el ataque.

Volverá el enfrentamiento
y volverá a combinar
la fuerza de su envergadura
y su flaca agilidad

mostrando tranquilidad
experiencia, autocontrol,
la seguridad del sabio
tal vez rija esa expresión.

Dedicado a Rocío Gómez