“Antítesis del Ratón Pérez”

Haris llega a veinticuatro,
ya está acariciando el set
pero en el punto siguiente
no logra cruzar la red.

La renta aún es suculenta
sólo un cruel maleficio
evitaría que logre
incrementar su dominio.

Mas sigue perdiendo puntos
y ni con un tiempo muerto
consigue truncar la racha
que lleva el equipo opuesto.

Y vuelven a caer puntos,
el peligro ya es real,
David se acerca a Marisa
y le da en mano un dorsal.

Entonces entran en pista
sus descomunales brazos
y en un solo movimiento
hacen el sueño pedazos.

Antítesis del Ratón Pérez,
enemiga de Peter Pan,
siempre devuelve a las otras
a la dura realidad.

(Dedicado a Marisa Fernández)

Anuncios

“Sangre fría”

Es quien tiene la misión
de proveer de alimento
al resto de su manada
cogiendo el fruto más tierno
y sirviéndolo en su punto
manteniendo vivo el duelo.

Pero si llega un momento
que el peligro es inminente
gozará de sangre fría
para enfrentarlo de frente
respondiendo a la amenaza
con un zarpazo más fuerte.

(Dedicado a Cristina Sanz Cañizo)

“Amando”

Disfrutar del invierno,
de los días de lluvia,
de las noches de frío,
disfrutar contemplando,
disfrutar imaginando
la flor que crecerá
de las gotas que la lluvia,
la nieve y la escarcha
en la hierba dejarán.

Saber modernizar,
no como aquél
que odia lo antiguo,
saber modernizar
amando al mismo tiempo
lo antiguo, lo clásico,
lo de siempre, lo nuevo.

Saber modernizar,
modernizar amando,
saber amar
y seguir amando.

Poema publicado en “Color Sangre”, dedicado a Fermín Ezcurra.
¡Gracias de corazón!

“Hay cosas que no se pueden medir”

Tal vez no copes los rankings
ni te den un MVP
pues en el voley hay cosas
que no se pueden medir.

Pueden contarse los puntos,
medirse la efectividad
pero no las sensaciones
que consigues despertar:

La imprevisión en la acción
y la total contundencia
que le imprimes al balón
rematado con tu fuerza,

la confianza con la que respondes
a cada colocación
y el calor y la alegría
que le das a tu afición.

(Dedicado a Wanda Banguero)

“Que toque arena en Tenerife”

Si, abandonando su mundo de cuento,
una sirena llega hasta una playa
quisiera que llegara a Tenerife
porque allí sabrán cuidarla.

Si una botella llevara el secreto
para cambiar el mundo en un mensaje
quiero que toque arena en Tenerife
pues sabrán ilusionarse.

Pues la pelota de voley
un día llegó a la isla,
no imaginaba el cariño
con el que fue recibida.

Todos quieren jugar con ella
y celebran su amistad
con equipos, con torneos
en pista y playa por igual.

Esta semana la coronan reina,
lo mismo harán con la sirena
que, perdida en el océano
ponga su cola en la arena.

“Ejecución”

Cuando la colocadora
sabe que el control es suyo
y, entre todas las opciones,
la elige como verdugo

sucede una competición
entre cada uno de sus músculos,
desde los más imponentes
hasta los más minúsculos,

por ser el que más fuerza
aporte en la ejecución
y sea el que más efecto
le imprima a ese balón.

Y el que gane la partida
envenenará a la víctima
que tras un vuelo fugaz
morirá junto a la esquina.

(Dedicado a Bely Meñana)

“Mi nuevo viaje”

Un día se miró al espejo,
tal vez no le gustó su aspecto
y pensó que estaría mejor
si se ponía un sombrero.

Y entonces vino a su memoria
su infancia en el dúo gala
conquistando un disco de oro
con la canción mexicana.

Y no dudó en elegir
el sombrero que tocaba
y con su traje de charro
volvió de nuevo a la carga.

Y esa ilusión renacida
se ha hecho mayor de edad,
pues ha cumplido dieciocho
y no cesa en deleitar.

Y ha celebrado el evento
con su disco número trece
el que algunos afirmaban
que traía mala suerte.

No sólo ha sabido unir
el número uno y el tres
sino que lo ha puesto todo
de delante y del revés.

Y mezclando y fusionando
ha hecho un monumento al arte
pues no hay nada más hermoso
que hermosura en mestizaje.

Ojos negros flamencones,
bolero, reggae loquillo,
sabrosura caribeña
y la de la saga Urquijo.

Acordes de vieja molienda,
historia de alma rapera
y legendarias guitarras
y voces de raza roquera.

Y para que cuando hierva
alcance el máximo sabor,
folklore de nuestra tierra
con mítico acordeón.

Y algo también de ranchera
que si no no tiene excusa
para lucir el sombrero
que su flequillo camufla.

“Enalteciendo el balón”

Ella siente por la esfera
infinita devoción
por eso pasa su vida
enalteciendo el balón.

Lo recoge con sus manos,
arquea todo su cuerpo
y lo eleva a las alturas
haciendo que el mundo entero

lo contemple majestuoso
y, en su máximo esplendor,
sea admirado por todos
reverenciando su honor.

Y que prosiga el tributo
hasta que abandone el cielo
y en su laudable trayecto
baje en dirección al suelo.

(Dedicado a Silvia Araco)