“Bajo su enorme coraza”

Almas contrarias se alían
con tanta efectividad
que la fuerza que combinan
nadie la podrá enfrentar.

Y, de todas que la forman,
emerge la más potente
elevándose hasta el cielo
y girándose hacia el frente

para descargar su furia
contra una esfera ardiente
que volará enfurecida
destruyendo a las de enfrente.

Y, con su magna visión,
ha visualizado un hueco
que sus enemigas débiles
han dejado descubierto.

Allí desata su ira
y, tras pegar con su garra,
espera ver el impacto
que desatará las llamas.

Pero enfrente una guerrera
vigilaba la amenaza
siguiendo su trayectoria
bajo su enorme coraza.

Y, con bravura y coraje,
y espíritu imperturbable
fue corriendo hacia el lugar
donde el miedo es más palpable.

Hacia el peligro se lanza
con sus puños hacia el suelo
allí donde la corteza
se mezcla con el subsuelo

y es tan grande su osadía
y su determinación
que no se quema al lograr
impactar ese balón

que subirá como un géiser
en dirección hacia el cielo
y bajará amortiguado
para comenzar de nuevo.

Aquéllos que presenciaron
aclaman a su Nerea
pues su inverosímil vuelo
en la Tierra los conserva

y ahora será su equipo
el que, tras salvar su vida,
se convierte en amenaza
y desatará su ira.

Mientras, Nerea, ya en pie,
vuelve a activar sus instintos
porque puede que, muy pronto,
vuelva a acechar el peligro.

Dedicado a Nerea Fuentes Matías
Fotos: CV Kiele y G. Rubert

“La meiga”

Ráfagas que van llevando
el balón sobre la pista,
unas les infunden rayos
y otras se dejan la vida

cuando se lanzan con todo
por seguir en la partida
pero todo pinta oscuro
para el cuadro de Sevilla

que ve cómo las sentencias
van cayendo en contra suya
sufriendo la imprecisión
que golpea con su furia.

Y entonces llega el momento
de cambio de rotación
en que la meiga se queda
a solas con el balón.

El resto del mundo, ajeno,
sigue pensando en lo suyo,
segundos en que aprovecha
para lanzarle el conjuro.

Y, cuando le aseste el golpe,
volará como embrujado,
trayectorias endiabladas
que al suelo lo van llevando.

Los ánimos van cambiando,
vuelve la luz a las suyas,
son ahora las de enfrente
las que se sienten a oscuras.

Su míster pide una tregua
para detener la racha,
buscará remedios lógicos
pues desconoce la causa

que cambió los elementos
y el influjo del balón,
la maldición en su grupo
que dura una rotación.

Y, aunque ésta se termine
y enfrente no haya tinieblas,
volverán a recibir
los castigos de la meiga

que volará sin escoba
para impactar el balón
que se perderá de vista
cuando complete su acción.

Dedicado a Jimena Fernández Gayoso
Fotos: CV Esquimo Dos Hermanas

“El calor de tu regazo”

No hay nada como el calor
que desprende tu regazo
y, sin dudar, lo regalas
al estrecharte en tu abrazo.

Cual bebé me quedaría
fundido en ese calor
que pasa por tus entrañas
brotando del corazón.

Y, en medio de esa pureza,
puede crear su raíz
el silencioso enemigo
que amenaza tu vivir.

Y, aunque cueste imaginar
que un corazón tan valiente
pueda verse limitado
a la hora de hacer frente,

es así y, por eso, yo
te presto mi corazón
e iniciaré una cruzada
para lograr un montón

de corazones prestados
que se cuelen en tu seno
y luchen hasta lograr
la victoria en ese duelo.

Da igual de dónde vengan
ni quién los haya prestado,
si son de alguien conocido
o pertenecen a extraños

lo importante es que nos quieren
y que han venido a ayudarnos
a luchar por preservar
el calor de tu regazo.

Y aunque, por recibir golpes
puedan acabar marcados,
su dicha será mayor
al fundirse en tus abrazos.

“Bala”

Corredor de motor diésel
siempre hacía su carrera
en silencio y con constancia
sin alardes de grandeza.

Corredor de motor diésel
que, cuando muchos llevaban,
sus motores al desguace
a la pista se pasaba

demostrando aquella frase
que muchos suelen cantar
de que los viejos roqueros
no van a morir jamás.

Y, cuando muchos roqueros
de su edad ya no recuerdan
en qué cajón o en qué armario
sus instrumentos conservan,

él ha empezado a tocar
sus acordes más brillantes
por algo está en esa edad
la que llaman de diamante.

Y su diamante ha brillado
en su mayor esplendor
en la pista gaditana
donde su joven motor

dio un recital en la prueba
mítica de Fermín Cacho
dosificando su esfuerzo
y llegando aventajado.

Y, después de ese mordisco
con sabor a miel y gloria,
ha escrito en el ochocientos
otro cacho de la historia.

Corredor de motor diésel
pero espíritu de Bala
hoy brilla como un diamante,
doble campeón de España.

Fotos: Juan Moreno Chocarro

“Su capitana”

País que nació enclavado
en la Europa más central
y que quiso decantarse
por una imparcialidad

por la que recibió gente
que huía de los extremos
buscando un lugar tranquilo
donde comenzar de cero.

Y así fue también llegando
a la orilla de sus lagos
quien en su lugar de origen
no encontraba su trabajo.

Y ese mosaico de sueños,
de gente, de diversidad,
la convirtió en una tierra
llena de prosperidad.

Y, para llegar más alto,
necesitaba un fichaje
que saltara hasta las nubes
a ejecutar su remate.

No sólo en ella encontró
acierto en la ejecución,
encontró la simpatía
que impregna con su calor

y, rindiéndose a todo ello,
le ha entregado los galones
que le darán aún más fuerza
al golpear los balones.

Y en cada piña post-punto
sentirán sus camaradas
el calor y la confianza
que les da su capitana.
Fotos: Jonathan Vallat, Volley Franches Montagnes

“Su capitana”

País que nació enclavado
en la Europa más central
y que quiso decantarse
por una imparcialidad

por la que recibió gente
que huía de los extremos
buscando un lugar tranquilo
donde comenzar de cero.

Y así fue también llegando
a la orilla de sus lagos
quien en su lugar de origen
no encontraba su trabajo.

Y ese mosaico de sueños,
de gente, de diversidad,
la convirtió en una tierra
llena de prosperidad.

Y, para llegar más alto,
necesitaba un fichaje
que saltara hasta las nubes
a ejecutar su remate.

No sólo en ella encontró
acierto en la ejecución,
encontró la simpatía
que impregna con su calor

y, rindiéndose a todo ello,
le ha entregado los galones
que le darán aún más fuerza
al golpear los balones.

Y en cada piña post-punto
sentirán sus camaradas
el calor y la confianza
que les da su capitana.

Fotos: Jonathan Vallat, Volley Franches Montagnes

“Grabada a fuego”

En el Citröen GS
mi sabio padre advertía
que no fuese a disgustarme
pues mi equipo perdería.

Último contra primero,
y encima de visitante,
no había nada que hacer
el domingo por la tarde.

Y tal vez me lo creí
hasta que rodó la esfera
teñida de nuestro azul
en la mítica Galera.

Goliat no podía dar crédito
al verse tan desbordado
por David que iba creciendo
asestándole sus palos.

El héroe de la Galia
era nieto de don Galo
y espoleaba a sus bleus
pasando sobre el contrario.

Autopases y regates
de los que hacen historia,
iniciaba los ataques
e hizo el gol de la victoria.

El héroe de la tarde
me contó la explicación
de cómo se fue forjando
tan magna motivación.

La que forjó la victoria
nació en una discoteca
cada sábado de invierno
donde los chicos se retan.

“Os vamos a meter doce”
era la frase imprudente
que a la bestia picaría
poniéndole tan caliente

que aquel niño que en la grada
celebraba la victoria
la tiene grabada a fuego
como una imborrable historia.

Y, como seguíamos últimos,
ahí tuvo su esplendor
el legendario refrán:
“quien ríe último, ríe mejor”.

“La banda de Lerín”

Como piedras en mosaico,
como estrellas en acción
que en conjunto hacen que brille
toda la constelación.

Haciendo soplar el viento
en tonos muy diferentes,
percusiones de tambor
o de bombo contundente.

Siempre poniendo el talento
al servicio del conjunto,
con voces muy diferentes
pero el ritmo sólo es uno

porque el director aúna
las virtudes de sus miembros
combinando habilidades
y dando conocimientos.

Sacrifican muchos planes
y momentos familiares
por amenizar las fiestas
y actuaciones culturales.

Seguro que les compensa
no sólo por el placer
de hacer algo que es bonito
y al mismo tiempo aprender

mas también el trofeo
que reciben de la gente
cuando al recorrer las calles
ven sus rostros sonrientes.

Porque no hay mayor regalo
que una sonrisa sincera
igual que sincera es
la tan merecida deuda

que la banda de Lerín
tiene con Pablo Gallego
y siempre lo reconoce
con su gesto más sincero.

Sólo puedo decir gracias
por regalar vuestro tiempo,
regalando esos acordes
a vuestro querido pueblo.

Fotos: Quique Lorente

“Nombres de calles”

Pueblo cuyos habitantes
destacan por el placer
que recorre cuerpo y alma
a la hora de comer.

Piperos, ranchos, meriendas,
chistorradas, migas, pinchos,
calderetes, bizcochadas
y, antes de comer, los fritos.

Por eso no es de extrañar
que de todas nuestras calles
con un nombre de comida
haya una que se halle.

La calle del Abadejo
y debería haber más:
la de la Sopa de Almendra,
nuestro postre popular.

Y, puestos a engrandecer
y a honrar las tradiciones,
dedicaría una calle,
pero una de las mejores,

al manjar más exquisito,
que en Lerín se hace sublime,
y sólo los elegidos
su grandiosidad distinguen.

Por supuesto, el Patorrillo,
el que la gente vulgar
pregunta de qué consiste
y no se atreve a probar.

Pero ya dice el refrán:
“No está hecha la miel pa’l asno”
y aunque la miel es gloriosa
nunca llegará a ser tanto

como esa divina mezcla
de sangre, patas y entrañas
que, en su salsa, a fuego lento
todo su esplendor alcanza.

“Del mar el mero y de la tierra el cordero”
y a ese delicioso ser
le sacó toda su esencia
alguna sabia mujer

que en su lerinesa olla
mezcló con ajo y cebolla,
con aceite y con tomate
y que fue tan generosa

de compartir su receta
con las gentes de la villa,
ese ser tan especial,
esa persona divina

que las diosas de la Grecia
no le llegan ni a la altura
de la alpargata que calza,
yo le haría una escultura.

No se transmitió su nombre
pero sí su creación
y con un nombre de calle
yo honraría tal acción.

“Aulas y patios”

Recuerdos de aulas y patios,
de pasillos con murales,
de gimnasio y espalderas
y actuaciones teatrales.

Tantas cosas aprendimos
y aun después de tantos años
innumerables lecciones
intactas las conservamos.

El templo de aprendizaje
donde pasamos la infancia,
sin ningún tipo de alarde
siempre estuvo a la vanguardia.

Cuando lo de reciclar
se hallaba en la prehistoria
con la operación papel
íbamos haciendo historia.

No había huerta ecológica
pero en el día del árbol
aprendimos a cuidar
el entorno y repoblarlo.

Practicamos un montón
de deportes diferentes
y al llegar las Olimpiadas
sobresalíamos siempre.

Infinitas las escenas
que quedan en el recuerdo:
los días de las vacunas
y la época en que el lechero

nos traía minibricks
y ardía la expectación
por conocer cada día
a qué tenía sabor.

Tardes de ajedrez y damas
en la sala audiovisual
y para clase de plástica
teníamos que comprar

las tablas que nos vendían
Pepe Zudaire o Fidel
y también Marcos Chocarro
nos cortaba en su taller.

Cuántas bromas se gastaron
con el mítico esqueleto
que había en el laboratorio
de mi querido colegio.

Siempre estuvo a la vanguardia
está y siempre lo estará,
porque ésa es su impronta,
su seña de identidad.