“Infinitas vibraciones”

Atento a las vibraciones
que su propio instinto emite,
equilibra cada músculo
mientras prepara el envite

del rival que pone a prueba
su instinto de salvación
y con intención malvada
pone en órbita el balón.

Mientras la intuición de Aharón
espera su trayectoria
atento por si el bloqueo
la deforma a última hora

y aquello es una carrera
de velocidad endiablada
entre el balón y su instinto
en lucha desencarnizada.

Infinitas vibraciones
las que debe controlar
en décimas de segundo
para el impacto evitar

y que el balón quede vivo
y en actitud amigable
para poder colocarlo
y culminar el ataque.

Infinitas vibraciones
las que Aharón domestica
y tal vez por eso mismo
su carisma simpatiza

con el público que vibra
con su defensa entregada
y sus palmas acompasan
los cánticos de la grada.

Dedicado a Aharón Gámiz

Anuncios

“Red lynxes”

No hace falta ser un lince
para pegarle a un balón,
para lanzarse a la pista
y hacer una recepción.

Basta con estar en forma
y saber de voleibol,
recibir con eficacia
y hacer la colocación

que le llegue a nuestro punta
para culminar la acción
y evitar cometer faltas
al hacer la recepción.

No hace falta ser un lince
para forzar un blockout
ni para hacer un bloqueo
que dé punto ganador.

No hace falta ser un lince
pero los nuestros lo son,
y usarán toda su astucia
para ganar cada acción,

para jugar en equipo
con gran compenetración
y demostrarán a Europa
qué es un lince en voleibol.

Dedicado a los Rex Lynxes, en víspera de su debut en el Europeo 2019

“Desafiando la historia”

El primero de septiembre
la selección jugó en Lodz
en recinto abarrotado
contra el equipo anfitrión.

Lucharon como un equipo,
hicieron muy buenos puntos
pero acabaron rindiéndose
ante un superior conjunto.

¿Esto dónde ha sido escrito?
¿Dónde encontráis esa historia?
No la busquéis pues no existe
ni España ni en Polonia.

¿Quién quiere desafiar
lo que el sentido sugiere?
¿Es sólo cosa de locos
o también es de valientes?

Vamos, leonas, salid
a un pabellón entregado
contra un rival que da miedo
incluso hasta pronunciarlo.

Luchad como bloque fuerte,
disfrutad contra Polonia,
desafiad a quien crea
que ya está escrita la historia.

 

“Hasta siempre”

Han cuidado a mis mayores,
educado a mis pequeños,
se encargaron de vacunas
y de custodiar el templo,

que no faltaran canciones
ni salud espiritual
ofreciéndonos su vida
para la vida inmortal.

Nada de eso olvidaré
pero lo que más valoro
es aquello que ellas daban
y que vale más que el oro:

el amor y la ternura
reflejados en sus rostros
sonriendo en los saludos
de encuentros aleatorios.

Esas miradas cambiaban
el peso de la rutina
y renovaban el alma
de aquel que las recibía.

Hoy se van de la colina
y un trozo de mí se quiebra,
se separará del resto
y se marchará con ellas.

Ciento diez años de hermanas
me parecen un suspiro,
y sólo puedo decir:
“hasta siempre”, agradecido.

“En lucha por la corona”

Sólo quedan cuatro especies
en lucha por la corona
y entre las cuatro elegidas
se encuentran nuestras leonas

que saltarán a la cancha
a exhibir su contundencia
en el saque, en el bloqueo,
en remate y en defensa.

Y si todas esas armas
se quedan insuficientes
se intercambiarán miradas
y se enseñarán los dientes

y se escuchará un rugido
que agitará el pabellón
para avisar que el espíritu
de leona entró en acción.

Y demostrarán a Europa
que son de una especie animal
nacida para competir,
nacida para dominar.

“El colacao de Esther”

Muchos años dando tragos
donde abundaba la leche
repleta de proteínas
que el crecimiento concede.

Y creció en la recepción
del valor de la constancia,
superación, disciplina,
esfuerzo y perseverancia.

Y en la ciudad de Alcobendas
ha llegado a esa parte
del colacao que domina
el dulzor del chocolate.

Y lo está saboreando
mientras ayuda a crecer
a jóvenes jugadoras
más fuertes gracias a Esther.

No sé si ya estará cerca
de los posos o aún no
mas sé que este colacao
también lo disfruto yo.

Pues el grupo que se ha unido
y del que ella es capitana
deja muy dulces sabores
casi todas las semanas.

Recibe con toda tu alma
y dale fuerte al balón
y siempre saboreando
tu vaso de colacao.

Dedicado a Esther Rodríguez Martín

“Se desplaza en lateral”

Un cangrejo negro y rojo
se desplaza en lateral
con fuerza y convencimiento
y a una gran velocidad.

Va buscando el asociarse
a alguien de su misma especie
y levantará las pinzas
si la amenaza se cierne.

Volverá a pisar la arena
y a moverse en lateral
en el borde de otra playa,
esta vez para atacar.

Tensa al máximo una pinza
y enterrará a su rival
con su veloz movimiento
y su fuerza tan letal.

Dedicado a Aina Berbel Ventura

“Abriendo caminos”

Colocadora lucense
que, en un recorrido incierto,
es la primera en ver luz
para iluminar al resto
y les permite brillar
cuando interpretan su gesto.

Traza curvas en el cielo
que, en décimas de segundo,
las demás descifrarán
y abandonarán el mundo
transformando la intuición
de Majo Corral en puntos.

Y el instinto de ver luz
le hace ir abriendo caminos
por el viejo continente
y este último domingo
ha conocido la gloria
en su portugués destino.

Dedicado a Majo Corral Bouza

“Robar la luna”

Si en una noche de insomnio
un ataque de locura
despertara en mí el deseo
de querer robar la luna

no tengo ninguna duda
de que el singular favor
se lo pediría a Mame
que es quien lo haría mejor.

Camuflada entre la noche
con el máximo sigilo
aguardaría un momento
de despiste colectivo

y asaltaría la esfera
como hace con el balón
en un solo movimiento
con su salto tan veloz.

Y su larguísimo brazo
con su palma contundente
lanzaría de un golpeo
la luna a suelo terrestre.

Lo celebraría con ella
como celebra sus puntos
estirando brazo y pierna
y lanzando un grito al mundo.

Dedicado a Mame Diouf

“Te apellidarías Jones”

Isabaja, Cabijordo,
Romaleta, Recojuela,
Cotorredondo, Tardana,
el Aguachal, Campostella.

Son paraísos cercanos
que lograrás conocerlos
y sentir toda su magia
cuando te pierdes en ellos

o si transformas tu vida
y te conviertes en viento
y vives para recorrerlos,
eso debió pensar Keko.

Con zapatillas de running
y una fina equipación
hizo un ligero equipaje
que consiste en ilusión.

Y se lanzó a los caminos,
le vio sentido a la vida
que no es más que una carrera
y él la suya ganaría.

Y mientras pasan los años
va pulverizando records,
está conociendo pódiums
e incluso recibe premios.

Yo te digo, amigo Keko,
si fueras anglosajón
no tengo ninguna duda:
te apellidarías Jones.

Dedicado a Sergio Fernández Albizu