“Brilla”

Lleva en su flujo venoso
sangre de basket de USA
que engrandeció la ACB
y el atletismo de altura.

Y ese cocktail de deportes
aporta superación
a una superdeportista
que brilla en el voleibol.

Como en el salto de altura,
aumenta la intensidad
cuando se acerca a dos barras
unidas en horizontal.

Como horizontal se puso
para hacer la recepción
y se aproxima a la red
a recibir el balón

en posición diferente
y diferente actitud
esta vez la pone en órbita
tan veloz como la luz.

Y brilla como una estrella
mientras estrecha su cuerpo
con el de sus compañeras
en el ritual post-esfuerzo.

Dedicado a María Priscilla Schlegel

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“La astucia del lince”

Ser lince implica ser listo,
saber cazarlas al vuelo,
aprovechar bien tus bazas
y ser astuto en el juego.

Nuestros linces se enfrentaban
en duelo de vida o muerte
a un enemigo feroz
que todas especies temen.

Pero no tuvieron miedo
y, si acaso lo tuvieron,
fue más fuerte la confianza
y, desde el primer momento,

sacó partido a su juego,
atacó con decisión,
supo manejar los tiempos
y hasta los ojos de halcón.

Y el enemigo acabó
sacando su bandera blanca
demostrando que la astucia
del lince es una gran arma.

Dedicado a los Red Lynxes

“Academia de superhéroes”

¿Cansado de tanta báscula
y medir tu colesterol?
Haz un upgrade con tu vida,
ponte en manos del mejor.

Asier sabe cómo enseñarte
que el músculo de tu cuerpo
capaz de mover más peso
no es otro que tu cerebro.

Y de modo progresivo
tus hábitos van cambiando,
te conviertes en superhéroe
en tu ámbito cotidiano.

Eso hice yo y ahora casco
las nueces con mis pectorales,
las almendras con el glúteo
y alquilo mis abdominales

al obrador de mi barrio
como molde para hacer gofres
a los que añades la nata
y con avidez te comes.

Academia de superhéroes,
verás que todo es posible
si reseteas tu mente
y es un crack quien te dirige.

Dedicado a Aiser Induráin

“Su misión”

En la expresión de su rostro
está escrita su misión,
también su cuerpo está listo
para pasar a la acción.

Se coloca en el lugar
que ordena la rotación,
se mueve según el rumbo
que va llevando el balón.

Los dos quipos aprietan
se incrementa la tensión,
es la hora en que Villena
le dará fin a la acción.

Alguno de los dos ángeles
elevará la condena
y ascendiendo a las alturas
ejecuta la sentencia.

Un impacto contundente
lleva la bola al infierno,
que se pierde para siempre,
no queda ni su recuerdo.

Dedicado a Andrés Villena

“Infinitas vibraciones”

Atento a las vibraciones
que su propio instinto emite,
equilibra cada músculo
mientras prepara el envite

del rival que pone a prueba
su instinto de salvación
y con intención malvada
pone en órbita el balón.

Mientras la intuición de Aharón
espera su trayectoria
atento por si el bloqueo
la deforma a última hora

y aquello es una carrera
de velocidad endiablada
entre el balón y su instinto
en lucha desencarnizada.

Infinitas vibraciones
las que debe controlar
en décimas de segundo
para el impacto evitar

y que el balón quede vivo
y en actitud amigable
para poder colocarlo
y culminar el ataque.

Infinitas vibraciones
las que Aharón domestica
y tal vez por eso mismo
su carisma simpatiza

con el público que vibra
con su defensa entregada
y sus palmas acompasan
los cánticos de la grada.

Dedicado a Aharón Gámiz

“Red lynxes”

No hace falta ser un lince
para pegarle a un balón,
para lanzarse a la pista
y hacer una recepción.

Basta con estar en forma
y saber de voleibol,
recibir con eficacia
y hacer la colocación

que le llegue a nuestro punta
para culminar la acción
y evitar cometer faltas
al hacer la recepción.

No hace falta ser un lince
para forzar un blockout
ni para hacer un bloqueo
que dé punto ganador.

No hace falta ser un lince
pero los nuestros lo son,
y usarán toda su astucia
para ganar cada acción,

para jugar en equipo
con gran compenetración
y demostrarán a Europa
qué es un lince en voleibol.

Dedicado a los Rex Lynxes, en víspera de su debut en el Europeo 2019

“Desafiando la historia”

El primero de septiembre
la selección jugó en Lodz
en recinto abarrotado
contra el equipo anfitrión.

Lucharon como un equipo,
hicieron muy buenos puntos
pero acabaron rindiéndose
ante un superior conjunto.

¿Esto dónde ha sido escrito?
¿Dónde encontráis esa historia?
No la busquéis pues no existe
ni España ni en Polonia.

¿Quién quiere desafiar
lo que el sentido sugiere?
¿Es sólo cosa de locos
o también es de valientes?

Vamos, leonas, salid
a un pabellón entregado
contra un rival que da miedo
incluso hasta pronunciarlo.

Luchad como bloque fuerte,
disfrutad contra Polonia,
desafiad a quien crea
que ya está escrita la historia.

 

“Hasta siempre”

Han cuidado a mis mayores,
educado a mis pequeños,
se encargaron de vacunas
y de custodiar el templo,

que no faltaran canciones
ni salud espiritual
ofreciéndonos su vida
para la vida inmortal.

Nada de eso olvidaré
pero lo que más valoro
es aquello que ellas daban
y que vale más que el oro:

el amor y la ternura
reflejados en sus rostros
sonriendo en los saludos
de encuentros aleatorios.

Esas miradas cambiaban
el peso de la rutina
y renovaban el alma
de aquel que las recibía.

Hoy se van de la colina
y un trozo de mí se quiebra,
se separará del resto
y se marchará con ellas.

Ciento diez años de hermanas
me parecen un suspiro,
y sólo puedo decir:
“hasta siempre”, agradecido.

“En lucha por la corona”

Sólo quedan cuatro especies
en lucha por la corona
y entre las cuatro elegidas
se encuentran nuestras leonas

que saltarán a la cancha
a exhibir su contundencia
en el saque, en el bloqueo,
en remate y en defensa.

Y si todas esas armas
se quedan insuficientes
se intercambiarán miradas
y se enseñarán los dientes

y se escuchará un rugido
que agitará el pabellón
para avisar que el espíritu
de leona entró en acción.

Y demostrarán a Europa
que son de una especie animal
nacida para competir,
nacida para dominar.

“El colacao de Esther”

Muchos años dando tragos
donde abundaba la leche
repleta de proteínas
que el crecimiento concede.

Y creció en la recepción
del valor de la constancia,
superación, disciplina,
esfuerzo y perseverancia.

Y en la ciudad de Alcobendas
ha llegado a esa parte
del colacao que domina
el dulzor del chocolate.

Y lo está saboreando
mientras ayuda a crecer
a jóvenes jugadoras
más fuertes gracias a Esther.

No sé si ya estará cerca
de los posos o aún no
mas sé que este colacao
también lo disfruto yo.

Pues el grupo que se ha unido
y del que ella es capitana
deja muy dulces sabores
casi todas las semanas.

Recibe con toda tu alma
y dale fuerte al balón
y siempre saboreando
tu vaso de colacao.

Dedicado a Esther Rodríguez Martín