Sufrí días en que vi
cómo crecía el dolor
en lo más alto de mí
hasta perder la noción

de los días y las noches
y de mi alimentación
pero retorné a la vida
después de la operación.

Y pienso en toda esa gente
que también supo luchar
y recuperó su vida
pero no su inmunidad.

Otros males que tenían
remedios más agresivos,
vencieron el mal creyendo
en un trabajo en equipo.

Se vaciaron de esperanza,
de fuerza, de amor y de ánimo
mas también quedó vacío
su sistema inmunitario.

Y, desnudos frente al mar,
ven venir el temporal
sabiendo que si éste llega
a la altura en la que están

no tienen bote ni remos
para poder navegar,
tan sólo tienen dos brazos
para aguantar en el mar.

Quisiera tener chalecos
salvavidas de esperanza
para poder enviarles
mas solo tengo palabras

que riego dándoles métrica,
hago un ramo con su rima,
un lazo con sus estrofas
y les envío a su orilla.

A ellos dedico de mis versos,
confiando en que den fuerza
y también algo de abrigo
en lucha por la proeza.

Foto inferior: Serranoland (modelo: Noe Ortiz Aragón)