Dos colores en la tabla
al balón, el Rey, desplazan,
que muta continuamente
entre aliado y amenaza.

Una pieza está serena
pues sabe que, cuando llega
el duelo entre las dos torres,
ella se convierte en Reina.

Con movimiento seguro
pero siempre con estilo
volará sobre el tablero
y tumbará a su enemigo.

La corona del Rey tiembla
pues sabe que cuando vuelva
el turno para la Torre
su cruz caerá en la madera.

(Dedicado a Tati Bécares)

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